sábado, 2 de enero de 2016

Chúo Torrealba: "Está en marcha una crisis que puede acabar con el país"

Jesús Torrealba resta dramatismo al debate "Maduro sí, Maduro no". (Foto tomada de Descifrado.com)


“Chúo” sigue. Antes del 6 de diciembre, Jesús Torrealba declaró que tras las elecciones parlamentarias abandonaría la secretaría ejecutiva de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para retomar sus tareas y proyectos como comunicador popular. Sin embargo, ahora el fundador de “Radar de los Barrios” se da un nuevo plazo y confirma que se mantendrá al frente de la coalición opositora para encarar una etapa que –presume – puede ser una de las más críticas en la historia de la República.

“Estaré al servicio de la Unidad el tiempo que la Unidad considere que sea pertinente y útil que yo como armador de juego y como vocero siga apoyando las políticas del campo democrático. Creo que esto pudiera extenderse por lo menos hasta el primer semestre de 2016”, se traza como meta Torrealba, quien opina que lo que en estos momentos está en juego no es la continuidad de la revolución chavista, sino la existencia de Venezuela.

- ¿Cómo debe abordar la MUD esta nueva etapa?

- La Unidad debe reinventarse. No es lo mismo unirse para resistir y oponerse que unirse para legislar y gobernar. A la Unidad le hace falta un redimensionamiento que ya se empezó a producir, por eso fue que logramos la victoria. La Unidad se ha ido transformando en el camino. Hace dos años le preguntabas a cualquier vocero qué era la Unidad y te respondía “somos un espacio de articulación, somos un punto de encuentro”. En plena crisis política no hacía falta un espacio de articulación sino una dirección política del campo democrático y fuimos avanzando hacia eso. Logramos definir un espacio de dirección colectiva que luego se transformó en comando de campaña y que logró la victoria del 6 de diciembre. Ese proceso de reinvención de la oposición está en marcha, y pienso que se debe acentuar porque la naturaleza y profundidad de la crisis que enfrentamos se ha agravado considerablemente en cosa de semanas.

- La crisis del proyecto nacional.

- Veníamos alertando acerca de la posibilidad de que en Venezuela se presentara algo similar a una crisis humanitaria, señalando los escasos inventarios de alimentos y medicinas, el colapso de los servicios públicos, y una cosa brutal que es que el desplome de los mecanismos de sostenimiento económico del venezolano ha transformado el tradicional tema de la inseguridad en una criatura extraña y terrible. Antes el tema de los transgresores de la ley era un asunto de los inadaptados, ahora se trata de que la sociedad venezolana está en una suerte de todos contra todos por la sobrevivencia. Hay gente que está siendo asesinada por una bolsa de comida. Todo eso era una tragedia, que ahora se encuentra en un marco mucho peor.

Estamos inventariando dos nuevos datos. El hecho de que la Reserva Federal de Estados Unidos ha elevado el costo del dinero. El Estado venezolano viene de administrar un millón de millones de dólares de la renta petrolera y al final de la fiesta, no tenemos ahorros pero sí tenemos deudas en dólares que ahora serán más caras. Y eso ocurre al mismo tiempo en que nuestro ingreso petrolero cae nuevamente y el presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Eulogio del Pino, menciona la palabra “catástrofe” para describir lo que podría ser un escenario muy probable en el primer trimestre de 2016. Todo esto sin mencionar que los acuerdos de París (Cumbre sobre el Cambio Climático) ubican que esa situación que Del Pino clasifica de catástrofe no es un hecho puntual sino una tendencia que podría cubrir los próximos 15 años. Es decir, 200 países en el mundo se pusieron de acuerdo para reducir drásticamente el consumo de petróleo y de carbón y decidieron invertir 100 mil millones de dólares para promover energías alternativas. No se trata de una coyuntura cruel, se trata de que la dinámica del mundo va en una dirección contraria a los intereses de un país que hoy vive única y exclusivamente del petróleo porque todas las demás exportaciones este Gobierno las acabó al destruir nuestro aparato productivo. Nos enfrentamos a la posibilidad de un cambio civilizatorio del paradigma energético de la humanidad.

- ¿Y qué debe hacer Venezuela para enfrentar ese panorama?

- Tenemos una situación muy dura, frente a la cual no cabe echarse a llorar. Venezuela tiene posibilidades de transformar esta crisis en una oportunidad muy importante para redefinir su proyecto como país y a Venezuela como “marca” en el mundo. Tenemos una renta que siendo menor que en otros años, es una renta muy importante que ya quisieran muchos otros países tener para motorizar proyectos de desarrollo. Además, tenemos apenas 30 millones de habitantes y un territorio lleno de recursos susceptibles de transformarse en riqueza si a eso se aplica trabajo y tecnología. Tenemos cómo resolver esto de manera creativa y eficiente, pero eso depende de dos cosas: 1) Que tengamos la capacidad de entender que estamos frente a un paradigma completamente nuevo. Son generaciones enteras de venezolanos que tienen una suerte de pecado original en el alma, aquel editorial de Uslar Pietri de que tenemos que sembrar el petróleo, y resulta que el petróleo no lo sembramos sino que lo rumbeamos. Pues bien, ahora resulta que ni siquiera te lo vas a poder rumbear porque hay un nuevo paradigma energético en el mundo; y 2) convocar al país, a todo el país, para la redefinición del proyecto nacional. Eso es vital hacerlo y quien puede hacerlo es el Gobierno, que es la expresión política del Estado.

- ¿El Gobierno del presidente Nicolás Maduro tiene esa capacidad?

- Tenemos un Gobierno que no es capaz de convocar ni a sus propios simpatizantes. Todo esto nos lleva a una constatación: la crisis de 2016 no se resuelve a partir de definir o no la estabilidad de un Gobierno, aquí lo que está en juego es la viabilidad del país en el corto y mediano plazo. Por eso suenan tremendamente irresponsables los discursos que puedes ubicar en el oficialismo. Yo comprendo el estado de confusión que hay en el oficialismo frente a lo ocurrido el 6 de diciembre, el impacto fue muy duro, rodaron todos los liderazgos regionales y nacionales del oficialismo, pero lo grave es que las primeras reacciones que allí se producen están atrozmente desvinculadas de la realidad.

Un Diosdado Cabello (presidente de la Asamblea Nacional) jugando a que todo implosione porque para él lo único importante era su permanencia en el cargo y, entonces, no le importa que el país colapse, como aquella dinámica de Hitler de que si él perdía la guerra, que el mundo también se acabara. El tema de Jorge Rodríguez, una persona triplemente derrotada como dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), jefe del comando de campaña y alcalde de Caracas, que en vez de decir que el comando no estuvo a la altura y asumir la responsabilidad, desarrolla un discurso escatológico. El señor Maduro sabe que aunque la víctima es Diosdado, el repudiado es él. Nadie quiso votar por los candidatos de Maduro, nadie quiso creer en la tesis de Maduro de la guerra económica, nadie creyó el cuento de que es hijo de Chávez. Mientras tienen ese discurso ampuloso y violento, está en marcha una crisis que no solamente se puede llevar por delante al Gobierno, sino que puede acabar con el país. Esa es la responsabilidad que tenemos en este momento.

-   En ese escenario, el reto de la oposición es aún mayor.

El tema de fondo es cómo nosotros desde esta nueva responsabilidad que tenemos, por ser la primera fuerza política del país, hacemos esa convocatoria que el Gobierno no tiene capacidad de hacer. Hacemos esa convocatoria incluso a los sectores del Gobierno que ya empiezan a insinuarse. Tengo la certeza de que en semanas o meses verás a elementos dentro del ámbito del oficialismo que van a comprender la naturaleza y profundidad del problema que tenemos por delante. Lo que no tengo claro es si tendremos esas semanas o meses, de allí nuestra preocupación y por eso lo intenso de nuestro trabajo.

- ¿La resolución de la crisis venezolana pasa por la salida inmediata de Maduro? Fuerzas de la Unidad proponen abordar ese debate lo antes posible.

Sobre el tema “Maduro sí, Maduro no”, yo le quito todo dramatismo a ese punto. Donde hay drama no hay lucidez. A finales de agosto, cuando planteamos cuál sería nuestra agenda para el primer semestre de 2016, dijimos que nuestro foco estará en la amnistía y la reconciliación nacional, y luego en la construcción de soluciones eficientes al drama económico y social. Si el Gobierno obstaculiza o sabotea ese proceso de construcción de soluciones, evidentemente tendremos que hacer uso de las herramientas que plantea la Constitución para resolver un conflicto de esa naturaleza. Esas herramientas son claras: la enmienda, la reforma constitucional para acortar el periodo, el referendo revocatorio o la Asamblea Constituyente.

Pero, repito, eso es lo que planteamos en agosto. De agosto para acá esto se ha intensificado tanto que no dudamos de que en un lapso más bien breve tengamos voces dentro del oficialismo que estén planteando la necesidad de hacer frente a lo que se nos viene encima con una redefinición política, que le permita al país efectivamente hacer esa convocatoria que necesitamos. Eso sería todo lo contrario a lo que está pasando hoy. Te pongo dos ejemplos: En Catia buscaron hacer un operativo de venta de alimentos, pero intentaron condenar a algunos vecinos a no comprar porque ellos habían votado por la oposición. Por supuesto, el conflicto que hubo allí fue de marca mayor. Luego, en el sector Simón Rodríguez pretendieron hacer dos colas, una para oficialistas y otra para opositores, y al final hubo una sola después de que la gente demostró tener más sentido común que el Gobierno. Cuando necesitamos tremendamente de una unidad nacional redefinida frente a esta crisis, lo que queda del Gobierno está pretendiendo mantener la división de la sociedad y a hasta a los propios oficialistas los divide entre leales y traidores. Un Gobierno que se maneja de esa manera no tiene ninguna posibilidad de éxito en una convocatoria como la que hay que hacer.

-  Entonces, ¿cuál es la salida?

- Creo que debe ocurrir algo parecido a lo que pasó el 6 de diciembre. El 6 de diciembre terminó en paz porque hubo tres actores que actuaron de manera coincidente: el civismo del pueblo venezolano, el compromiso constitucional de la Fuerza Armada Nacional (FAN) y la vigilancia de la comunidad internacional. Esos mismos tres factores van a operar sobre el 5 de enero para que esa fecha sea una extensión del 6 de diciembre. Pero más allá del 5 de enero, viene un nuevo proceso donde los actores políticos y sociales tendrán que reencontrarse con la política.

La política es la palanca para solventar diferencias, construir objetivos comunes y avanzar de manera sistemática hacia el logro de ellos. Tenemos 17 años sin política, lo que hemos tenido es un bullying elevado a la condición de política de Estado. Eso demostró que es absolutamente inservible. Y ahora que nos estamos jugando la supervivencia como país, pues menos que menos. Soy cautelosamente optimista, creo que aquellos elementos que piensan que no importa que el país se incinere con tal de que ellos reinen sobre las cenizas, seguirán siendo abandonados hasta por sus propios seguidores más cercanos. Creo que nadie los acompañará en ese proceso y por eso es que hoy ves que hay dos caminos entre el 6 de diciembre y el 5 de enero. En un camino está la mayoría del país, que ha experimentado básicamente una sensación de alivio, y en el otro hay un sector muy pequeño que está experimentado el reconcomio, la vendetta, la revancha y el despecho. Tú ves a este trío lamentable (Maduro, Cabello y Rodríguez) articulando un discurso que no sigue absolutamente más nadie.

- ¿Cómo evitar que las diferencias internas y los proyectos individuales terminen por descarrilar a la Unidad?

-  Los éxitos que hemos obtenido se deben a la conjunción de dos fuerzas fundamentales. En primer lugar, la presión que ha hecho la ciudadanía. Tan consistente fue la ciudadanía en esa demanda que el 6 de diciembre no solo fue evidente la derrota completa del oficialismo, sino como el pueblo le pasó por encima a todo aquel que pensó que su ego era más importante que la Unidad. Todo aquel que se atrevió a poner por encima del interés unitario sus particulares demandas, por justas que fueran, terminó arrasado por la gente.

Por otro lado, un nivel importante y cada vez más asertivo de madurez en las decisiones políticas. Los partidos asumieron que las primarias arrojaron un nuevo mapa que ubicó a cuatro fuerzas de ámbito nacional –Voluntad Popular, Primero Justicia, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo- con la responsabilidad de incorporar a los demás y de armar juego. Eso nos transforma en un espacio de dirección política y eso es un ejercicio de madurez. Los partidos políticos tienen que entender que siguen estando en estado de necesidad, que el pueblo les sigue exigiendo unidad y que todo aquel que se desmarque de eso será pulverizado por la opinión pública.

Este proceso de construcción de madurez por parte de las direcciones políticas tiene que intensificarse y tiene que hacerse más rápido y expedito. Todas nuestras decisiones hasta el 6 de diciembre estaban siendo facilitadas por un aliado muy importante: Nicolás Maduro. Era ponerse de acuerdo para defendernos de sus abusos y trabajar en construir la alternativa a ese estado de cosas. Todas las decisiones nos condujeron al éxito, pero tenemos que asumir con humildad que eran comparativamente más sencillas que lo que viene ahora. Ahora no se trata de “oponerse a”, sino de proponerle al país un camino que lo haga viable. Esta dirección política tiene que dar un salto cuántico en su capacidad de liderazgo hacia el país y de conducción hacia lo interno.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Diputados chavistas y opositores confiesan que ahora son más pobres y que el sueldo no les alcanza

Oferta de empleo. Se busca persona que esté dispuesta a recibir desde una mentada de madre hasta un puñetazo en el ojo por expresar sus ideas. En caso de que el interesado resida en el interior del país, tendrá que arreglárselas para venir a Caracas al menos tres días a la semana. Además, tiene que estar consciente de que su oficina será un verdadero campo de batalla y de que si la mayoría de sus compañeros de trabajo se molestan, pueden enviarlo a la cárcel. Remuneración: equivalente al 30% de la canasta básica familiar.

A primera vista, la vacante no parece muy apetecible. Pero algo debe tener. De lo contrario, no se entendería el afán de 1.799 venezolanos que sueñan con ocupar ese cargo. Según el Consejo Nacional Electoral, ese es el número de candidatos que se medirán el próximo 6 de diciembre en las elecciones parlamentarias.

En la actualidad, un diputado percibe un sueldo base de 29.686,72 bolívares. El paquete mensual es superior, incluyendo gastos de representación, transporte y alimentación, dependiendo de la región de origen del representante. Uno del estado Zulia puede llegar a cobrar hasta Bs. 48.999,81, mientras que los caraqueños deben conformarse con Bs. 42.099,81. Como en el caso de todos los trabajadores del país, ese monto total sufre las deducciones que impone el marco legal vigente.

Aunque es imposible seguirle el ritmo a la inflación venezolana, el pago básico de los legisladores ha ido incrementándose progresivamente en 2015. En enero pasado, recibían Bs. 17.005,60. Cuatro meses después, en junio, el comprobante marcaba Bs. 26.987,92. Ahora esperan que su presidente, Diosdado Cabello, les conceda el aumento de 30% que el jefe de Estado, Nicolás Maduro, decretó en octubre. “Eso viene seguro, está acordado”, afirman confiados en los pasillos de la Asamblea Nacional (AN). De ser así, los miembros de la Cámara terminarán el periodo casi en Bs. 40 mil.

Por el suelo
Recibo de pago de un diputado de Caracas para enero de 2015


El ingreso básico de los asambleístas está muy por debajo del tope que impone la Ley Orgánica de Emolumentos, Pensiones y Jubilaciones de los Altos Funcionarios y Altas Funcionarias del Poder Público, publicada en Gaceta Oficial el 12 de enero de 2011. El artículo 8 de la norma establece que los parlamentarios –al igual que el Presidente de la República y sus ministros, los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, los rectores del CNE y los máximos jerarcas del resto de los poderes públicos- recibirán un “monto equivalente a doce salarios mínimos corno límite máximo de emolumentos mensuales”.

El salario mínimo trepó este mes hasta Bs. 9.649, es decir, que los diputados podrían cobrar Bs. 115.788. Sin embargo, el texto legal citado advierte que “el incremento del salario mínimo nacional no implica el aumento del monto absoluto de los emolumentos establecidos en las escalas de sueldos y salarios, así como del sistema de beneficios sociales de los altos funcionarios, altas funcionarias, personal de alto nivel y de dirección del Poder Público y de elección popular”.

A diferencia del común de los mortales bolivarianos, los legisladores no pueden “matar tigres”. El artículo 197 de la Constitución apunta que “están obligados u obligadas a cumplir sus labores a dedicación exclusiva”. A su vez, la mencionada Ley de Emolumentos les prohíbe “percibir remuneraciones o asignaciones, cualquiera sea su denominación o método de cálculo, tengan o no carácter salarial o remunerativo, distintos a los establecidos expresamente” en esta norma.

Con esos ingresos, los parlamentarios deben intentar cubrir una canasta básica familiar que en septiembre alcanzó Bs. 97.291,86, según los cálculos del Centro de Documentación y Análisis Social (Cenda) de la Federación Venezolana de Maestros.

No llegan

Recibo de pago de un diputado del estado Zulia correspondiente a la última quincena de octubre de 2015
“Nosotros tenemos que pasar mínimo tres días en Caracas a la semana. Muchos deben pagar pasajes de avión, hotel, comida, taxis… a veces tenemos que hacer una recolecta para ayudar a algún colega y en el caso nuestros suplentes es peor, porque ganan mucho menos –cobran por sesión asistida”, relata un representante de la bancada de la Unidad.

La Ley de Emolumentos equipara a los asambleístas con rectores, magistrados y demás jefes de los poderes públicos. No obstante, el opositor sostiene que esa igualdad no pasa del papel. “Ellos cobran más y tienen bonificaciones especiales, vehículos asignados, choferes y guardaespaldas”, compara.

El diputado Ángel Medina (PJ-Miranda) subraya que “más del 60% de la dieta mensual que percibimos se gasta en venir a las sesiones de la AN. Pasajes de avión o por tierra, hospedaje y alimentación se comen prácticamente todo el sueldo”.

Medina, quien ahora busca la reelección por el estado Bolívar, explica que “un diputado no tiene ni teléfonos asignados, ni vehículos, ni escoltas ni una oficina digna donde atender a sus electores”. A su juicio, algunos de sus colegas rojos que gozan las mieles del poder son los responsables de transmitir la imagen del “diputado millonario”. “Con escoltas de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y carros lujosos”, espeta.

“Esta AN pasará a la historia no solo por desconocer la institucionalidad, negando a la minoría la posibilidad de sentarse en la junta directiva y violando la distribución equitativa de las comisiones permanentes, sino por quebrantar el derecho que tenemos los parlamentarios a una remuneración justa que facilite el desempeño de nuestras funciones”, manifiesta Rodolfo Rodríguez (AD-Anzoátegui).

No es el recibo de pago lo que anima a un ciudadano a competir por una curul de la Cámara. Rodríguez lo tiene claro. Sin embargo, indica que un sueldo tan precario “hace prácticamente imposible asumir los costos de traslado, hospedaje y alimentación”. En su opinión, esto configura “un ejemplo más del maltrato e irrespeto que sufrimos por adversar a este Gobierno antidemocrático”.

Un hueco en el bolsillo

Cuando se le pregunta por los privilegios que supuestamente disfrutan los miembros de la bancada roja, un diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) responde: “serán algunos”. “Tenemos camaradas de Portuguesa, Yaracuy y Aragua que se vienen en autobús a la capital. Los de Delta Amacuro también la pasan mal, con ese sueldo es difícil vivir”, asevera.

Los representantes del PSUV tienen la ventaja de que el hotel Alba Caracas les brinda una tarifa preferencial, pero el legislador consultado se queja de la calidad del servicio. “A veces hasta le falla el aire acondicionado”, refunfuña.

El parlamentario Braulio Álvarez (PSUV-Yaracuy) dice que el hecho de percibir “la dieta más baja de todos los diputados del mundo” les insufla “mucha moral” para continuar con su trabajo. “Nosotros viajamos a las regiones sin esperar por los viáticos, la AN no descansa”, enfatiza el constituyente de 1999.

Dejando a un lado las diferencias políticas, Álvarez reconoce que sus pares de la oposición también deben hacer sacrificios para cumplir con sus responsabilidades. Igualmente, admite que “los diputados activos y jubilados han hecho solicitudes de mejora” a Cabello, quien habría atendido con prudencia estas peticiones para evitar “cualquier acción de descalificación que pueda surgir del pueblo ante un ajuste de dieta”.

Jesús Montilla (PSUV-Falcón) lo confiesa sin ambages: “puedo decir que yo me empobrecí en estos cinco años en mi patrimonio personal”. Mas no se lamenta. “Tengo 37 años militando y nos tocó trabajar durísimo antes de la llegada del comandante Hugo Chávez para tener presencia política. Nunca tuvimos cargo de representación que nos diera aunque sea para los gastos”.

Antes de arribar al Palacio Federal Legislativo, Montilla gobernó el estado Falcón entre 2000 y 2008. “Puedo decirte que las diferencias son abismales. Como gobernador tienes el poder ejecutivo, manejas recursos, construyes, inauguras, ves el trabajo concreto. En la AN el trabajo es más de debate político, no manejas recursos, a veces sientes impotencia. Uno ve como con ingenuidad algunos diputados nuevos hablan de hacer obras, grandes proyectos, cuando evidentemente esa no es la función de un diputado. O lo hacen por ignorancia o por demagogia”, observa el dirigente falconiano.

Esas “diferencias abismales” no son comprendidas fácilmente por la población, que se acerca a los diputados buscando soluciones inmediatas a sus problemas. “Yo soy esposo de la gobernadora (Stella Lugo) y la gente siempre llega haciendo muchísimos planteamientos. Tengo que decirles que como parlamentario no tengo recursos, y lo que uno tiene como sueldo lo gasta en pasajes, en hospedaje, en la comida, y a duras penas alcanza. Por ejemplo, yo viajo a Caracas por carretera, no en avión. Además, están los gastos personales de familia”, comenta Montilla.

Otra que ha visto mermadas sus finanzas personales es Nancy Ascencio (PSUV-Bolívar). “Ahora tengo menos de lo que tenía antes”, revela. Aunque resalta que en los últimos años, bajo la administración de Cabello, “hemos recibido mejores remuneraciones”.

“La gente cree que nosotros somos millonarios, pero a quien le gusta este trabajo lo hace sin importar nada. Yo siempre digo que no tengo tanques de agua ni cocinas que regalar, lo que sí hay es conciencia que debemos despertar”, declara Ascencio repitiendo a la perfección el discurso oficial.

Los peores

Con la finalidad de promover un debate interno y sustentar sus reclamos, un diputado de la Unidad realizó en abril de este año un cuadro para comparar los ingresos mensuales de los legisladores venezolanos con los percibidos por sus similares de doce países.

Aplicando la tasa del Sistema Marginal de Divisas (Simadi) del momento, el asambleísta obtuvo los siguientes resultados:
-          Argentina: Bs. 893.485,50
-          Bolivia: Bs. 477.691,50
-          Chile: Bs. 3.084.853,50
-          Colombia: Bs. 2.358.000
-           México: Bs. 1.375.500
-          Paraguay: Bs. 1.415.979
-          Perú: Bs. 2.169.949,50
-          Alemania: Bs. 1.572.000
-          España: Bs. 987.255,30
-          Francia: Bs. 1.375.500
-          Inglaterra: Bs. 1.161.708
-          Italia: Bs. 1.965.000
    
    En abril de 2015, un legislador del Zulia sumando su sueldo básico (Bs. 17.005,60) y los gastos de representación (15.488,09) percibía Bs. 32.493,69. Un ejercicio más tortuoso para los afectados, sería convertir  en dólares el sueldo básico actual (Bs. 29.686,72) tomando como referencia los distintos tipos de cambio vigentes.
-        Preferencial: 4.712 dólares.
-        Sistema Complementario de Administración de Divisas: 2.474 dólares.
-        Simadi: 149 dólares.

-        Dólar Today: una lágrima.

Constancia emitida por la Secretaría de la Asamblea Nacional a solicitud de un diputado del estado Carabobo que refleja su dieta básica mensual




Nota publicada en Clímax

domingo, 13 de septiembre de 2015

¿Cuántos colombianos viven en Venezuela?

El cierre de la frontera entre Venezuela y Colombia ha abierto una discusión sobre el número de colombianos que residen en la República Bolivariana. ¿Cuántos son en realidad? Para despejar esta interrogante, deben contrastarse los acalorados discursos de la guerra de micrófonos con las frías cifras que divulgan las instituciones locales.

El presidente Nicolás Maduro afirmó el pasado 24 de agosto que en el país viven 5 millones 600 mil colombianos. “Colombia es una patria buena, con un pueblo digno, un pueblo con historia, un pueblo trabajador, un pueblo noble. Nosotros conocemos bien al pueblo colombiano y lo amamos, y lo amamos tanto que aquí viven 5 millones 600 mil colombianos”, indicó en una rueda de prensa frente a corresponsales extranjeros.

Ese guarismo es el mismo que la Cancillería venezolana reseñó en el comunicado que publicó el 14 de agosto de 2015, para rechazar las denuncias de violaciones de Derechos Humanos en el ámbito migratorio. “En nuestro país conviven más de 5,6 millones de ciudadanos colombianos que acceden sin discriminación o distingo migratorio alguno a los programas y misiones sociales en salud, alimentación, educación y vivienda, que configuran Derechos Humanos fundamentales de nuestro pueblo”, apuntó.

En ese texto oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores brindó los siguientes datos: “Durante el período comprendido entre los años 2012 a 2014, el número de ciudadanos colombianos que se establecieron en nuestro país sin cumplir los procedimientos migratorios de ley fue de 494.597 personas; siendo la migración anual de la siguiente forma: 160.984 (año 2012); 189.001 (año 2013) y 144.612 (año 2014). Esto prefigura una crisis humanitaria de origen que ha generado un éxodo sin precedentes en la historia de nuestros países”.

Sobre el movimiento que se habría registrado desde 2006, Maduro expresó textualmente a través de su cuenta en Twitter el 22 de febrero de 2015: “Cifras oficiales dicen que viven en Venezuela más de 5 millones de Colombian@s (sic), han emigrado en los últimos 9 años casi 800 mil... Porque???(sic)”.

Por su parte, el defensor del Pueblo, Tarek William Saab, “redondeó” hacia arriba el número brindado por el Jefe de Estado y Casa Amarilla. En una entrevista concedida el 4 de septiembre de 2015 al canal de noticias CNN en Español, Saab manifestó: “en Venezuela, 6 millones de colombianos que aquí viven, le estamos defendiendo sus Derechos Humanos como los restantes residentes que son un número cercano a 22 (millones)”. Luego, el funcionario añadió: “Venezuela, creo que es el único país en la tierra que tiene en su seno al 20% de su población global (que son) colombianos viviendo aquí con nosotros con igualdad de derechos”.

El comentario del exgobernador del estado Anzoátegui es fundamental para poner en contexto esta discusión. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), la población proyectada para este año basándose en el censo de 2011 es de 30.620.404 personas. Si los datos ofrecidos por el Ejecutivo nacional y la Defensoría del Pueblo son ciertos, 20% de ese total es de origen colombiano.

No cuadra
“La opacidad que hay en Venezuela en cuanto a la información migratoria propicia el desconocimiento y, muchas veces, la manipulación de diferentes voceros en esta materia”, comienza su análisis la profesora Anitza Freitez, directora del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

Antes de que estallara esta crisis fronteriza, la profesora Freitez realizaba un ensayo que lleva por título Políticas públicas sobre migraciones y participación de la sociedad civil en Venezuela, junto con sus colegas Genny Zúñiga y Beatriz Borges.

“A la fecha de terminar la investigación (junio de 2015) señalábamos que nos llamaba la atención que solo hasta ahora la Cancillería venezolana emite una declaración reconociendo que durante los últimos tres años ingresaron al país cerca de 500 mil colombianos sin cumplir los ‘procedimientos migratorios de ley’, calificándolo de ‘un éxodo sin precedentes’. Lamentablemente no se tiene acceso a fuentes estadísticas oficiales que permitan corroborar la veracidad de la información ofrecida, porque desde 1995 no se publican las estadísticas sobre los movimientos migratorios, no obstante que el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) dispone de una plataforma informática moderna que permite llevar a diario esas cuentas de quienes entran y quienes salen y con cual tipo de visa y de pasaporte”, advierte la académica.

Internándose en las arenas políticas, la catedrática de la UCAB cuestiona “los niveles de ineficiencia para aplicar la legislación migratoria. Si se llevaba un registro tan detallado de la población colombiana en situación irregular, por qué se esperan tres años para hacer estas deportaciones masivas y no se invita al Gobierno de Bogotá para acordar medidas que no vulneren los derechos fundamentales de esas poblaciones”, plantea.

Al abordar la cifra de 5,6 millones de colombianos que supuestamente residirían en Venezuela, la doctora en Demografía pone de relieve la diferencia que existe entre el mensaje gubernamental y los estudios del INE. “Tenemos un Instituto Nacional de Estadística que levantó un censo en 2011, el cual acreditó que el volumen de población nacida en Colombia empadronada en Venezuela era de 721.791 personas. Ese es el volumen más alto de colombianos reportado en los censos venezolanos del último medio siglo”, subraya.

Partiendo de esta contradicción, Freitez apunta: “cuatro años más tarde el Gobierno nacional advierte que hay 5,6 millones de colombianos residiendo en nuestro territorio de los 30 millones que contabiliza como población total. Esa cifra representa el 19% del total. Es una barbaridad. Podemos hacernos muchas preguntas al respecto: ¿Quiere decir entonces que desconoce por completo la validez del censo de 2011 como fuente estadística para este propósito?, o ¿quiere decir que esa diferencia entre los 721.791 y los 5,6 millones corresponde a población que ingresó a partir de 2012?”.

Un experto en el tema, que prefiere resguardar su identidad, resalta otro punto: “el censo de 2011 registró el ‘lugar de nacimiento’. Allí se observa que 21.118.950 nacieron en la entidad federal donde residían en el momento del censo, 4.952.402 nacieron en una entidad distinta a aquella donde residían en el momento del censo, y 1.156.578 nacieron en el extranjero, que incluye no solo Colombia sino todos los demás países. Debe hacerse la salvedad que ‘lugar de nacimiento’ no necesariamente remite unívocamente a nacionalidad, ya que no solo el sitio define la nacionalidad. De todas formas, la cifra que presenta el censo da una referencia para poder vislumbrar cuáles serían las magnitudes posibles, las cuales al parecer son menores que las difundidas por el Gobierno”.

Freitez sostiene que las cuentas de Miraflores no cuadran. “Tiene razón el Gobierno colombiano cuando no reconoce esas magnitudes, porque esos 5,6 millones de colombianos que viven en Venezuela fueron paridos por alguna mujer en Colombia y tampoco se ajusta a las tasas de fecundidad de ese país”.

En uno de los contrapunteos de estos días, Maduro aseveró que entre el 1 de enero y el 31 de julio de 2015 ingresaron legalmente a la República Bolivariana 121.834 colombianos, lo que calificó como el “éxodo más grande del mundo”. Sin embargo, su colega de Colombia, Juan Manuel Santos, respondió que “las cifras no concuerdan”.

Una nota publicada por la agencia Efe informó en agosto que, según Migración Colombia, este año habían entrado 315 mil colombianos a Venezuela, de los cuales 307 mil retornaron a su nación y los restantes 8 mil no. Sin embargo, explicaron las autoridades de Bogotá, “muchos” de esos 8 mil pasaron por territorio venezolano en su camino a un tercer país. Asimismo, precisaron que de esos 315 mil, 70% viajó en condición de “turista”.

“Ni en los momentos más álgidos del conflicto armado en Colombia se desplazó a Venezuela un volumen millonario de colombianos. Las estimaciones provistas por el INE y las estadísticas reportadas por ACNUR (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados) apenas si llegaron en el 2007 a contabilizar 200 mil colombianos en condición de refugiados. Esa cifra en el último informe de ACNUR (2015) se redujo a 173 mil”, concluye Freitez.
Colombianos cruzan la frontera luego de que se decretara estado de excepción en tres municipios del Táchira. Imagen publicada en la edición web del diario El Colombiano. Autor de la foto: Donaldo Zuluaga
(Texto publicado en El Estímulo)

domingo, 12 de julio de 2015

Los gobernadores rojos impusieron su aplanadora en las primarias del PSUV

“Nada nuevo”, concluye un diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela al evaluar el resultado de las primarias. “La maquinaria lo hizo todo. Quien tiene el poder de movilización se impone. Como siempre”, sentencia con frialdad.

Partiendo de esa premisa, las internas rojas fueron una exhibición de fuerza de los gobernadores chavistas. Otro parlamentario apela a la ironía para explicar el cuadro de poder que surgió de los comicios del domingo: “Para la oposición es muy difícil ganarle al Gobierno. Pero para el chavismo de base, también lo es”.

En el estado Vargas, las pretensiones reeleccionistas del presidente de la Comisión de Desarrollo Social Integral, Oswaldo Vera, naufragaron ante la aspiración de María del Valle Carneiro, esposa del mandatario de la entidad, Jorge Luis García Carneiro. Madre de los cinco hijos del General en Jefe, la señora Carneiro encabeza la Fundación Regional El Niño Simón Vargas, que tiene como objetivo atender a la población infantil del litoral.

El gobernador de Yaracuy, Julio León Heredia, también impuso su línea. Además de apoyar la continuidad de su hermano, Néstor León Heredia, y de Carlos Gamarra en la Asamblea Nacional, promovió en el circuito 3 a Haydee Huérfano, jefa del Instituto Autónomo contra la Pobreza y la Exclusión Social de la región.

Para librar la batalla contra el alcalde del Alto Apure, Jorge Rodríguez Galvis, padre del exministro de Relaciones Interiores, Miguel Rodríguez Torres, el coronel Ramón Carrizalez impulsó la candidatura de tres fieles escuderos: Domingo Santana, Gerson Vizcaíno y Orlando Zambrano. Santana es vocero del  Frente Campesino Simón Bolívar, Vizcaíno forma parte del Frente Francisco de Miranda Apure, y Zambrano coordina la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (CRBZ).

Hace un año, militantes de la CRBZ fueron investigados por un presunto intento de secuestro contra Juan Rodríguez Torres, hermano del antiguo titular del MRI. En aquel momento, Zambrano negó el hecho, salió en defensa de sus camaradas y acusó a Rodríguez Galvis de intentar desprestigiar al gobernador de Apure. “Vemos esto como una actuación tendenciosa, un mecanismo de presión y retaliación política. El alcalde Jorge Rodríguez está enfrentado al PSUV y hasta se ha metido con la familia de Carrizalez, diciendo que sus hijos están vinculados con el narcotráfico”, apuntó el legislador.

El elenco de Mérida se ajusta al guión del mandatario Alexis Ramírez. El circuito 1 quedó en manos de María Castillo, directora de la Secretaría de Despacho de la Gobernación y excandidata a la alcaldía capitalina; al tiempo que el circuito 4 fue conquistado por Carlos León, jefe de la Dirección de Desarrollo Social de la gestión de Ramírez. El cuadro lo completan el diputado Ramón Lobo y Jorge Sandoval.

Fuera de juego

De los tres diputados nominales de Trujillo, solo uno sobrevivió a la embestida del gobernador Henry Rangel Silva. Aunque también cargaba el “estigma” de haber llegado a la AN de la mano del exmandatario regional, Hugo Cabezas, el parlamentario Hugbel Roa habría superado la prueba gracias al respaldo del gobernante de Aragua, Tareck El Aissami.

En el camino quedaron José Javier Morales y Christian Zerpa, antiguos funcionarios de la extinta Oficina Nacional de Identificación y Extranjería (Onidex), dependencia que tuvo a su cargo Cabezas. Morales fue derrotado por Rafael Uzcátegui, presidente de Bus Trujillo y paisano de Rangel Silva, mientras que por la otra curul se medirá Yolmar Gudiño, coordinador estatal de la Misión Ribas.

“Los gobernadores aprovecharon para sacudirse piezas incómodas”, se queja un diputado del PSUV. En ese grupo incluye a sus colegas Jesús Cepeda (Guárico) y José Rafael Ávila (Carabobo). El primero mantuvo un enfrentamiento público con Ramón Rodríguez Chacín, a quien calificó como un “engendro dedicado a perseguir a dirigentes políticos” en declaraciones recogidas por El Nacional el 29 de junio de 2013. En el caso de Ávila, promotor de la “agricultura familiar” para combatir el desabastecimiento, se ha dicho que está distanciado de Francisco Ameliach. La ficha que desplazó a ese presunto “incómodo” resultó ser Miguel Ángel Flores, quien fuera secretario del despacho de Ameliach y aspirante a la Alcaldía de Valencia.

Entre quienes ganaron en tierras guariqueñas con el aval del capitán de navío Rodríguez Chacín resalta Juan Marín, quien ocupó la secretaría general regional de Patria Para Todos (PPT) en los tiempos del exgobernador Eduardo Manuitt Carpio, viejo líder de PPT hoy prófugo de la justicia venezolana.

En Cojedes ocurrió la “limpieza” esperada. Los dos nominales activos están vinculados con el exgobernador Teodoro Bolívar: su esposa Loidy Herrera Abreu y Alejandro Villanueva. Ambos se presentaron a las primarias sin el respaldo de la nueva mandataria, Erika Farías, y rodaron. En esta ocasión, los ganadores fueron los jóvenes Jorge Pérez y Nosliw Andreína Rodríguez. “En Cojedes tenemos 50% mujeres, 50% hombres y 100% juventud. Ese es un logro de nuestra revolución, es un logro del partido”, celebró Farías, según AVN.

Confirman la regla

La aplanadora de los gobernadores se paró en Sucre. Allí fracasó María Carolina Acuña, hija del mandatario Luis Acuña, frente a María Elisa Chirinos, a quien vinculan con el exgobernador Enrique Maestre.
Las primarias en Barinas dispararon los rumores sobre un supuesto choque entre los hermanos Adán y Argenis Chávez. Este último, quien viene de administrar la Dirección Ejecutiva de la Magistratura (DEM), se alzó en el circuito 1 junto con su aliada Keissi Gómez, mientras que en el 2 salió airosa Zulay Martínez, identificada con la gestión del Gobernador barinés.

En Caracas todos dicen que se impuso el presidente Nicolás Maduro. Luego, comienzan a hacer algunas observaciones. En el circuito 1 triunfaron Freddy Bernal y Ernesto Villegas, cuyas relaciones con el alcalde Jorge Rodríguez no serían las más estrechas. En el 2 aparece Zulay Aguirre, la madre del asesinado Robert Serra, y en el 5 están Jacqueline Faria – cercana a Rodríguez – y Juan Carlos Alemán, a quien ubican en la órbita de Darío Vivas.

“Aquí ganaron todos los que propuso Maduro”, responde un colaborador de Rodríguez cuando se le pregunta por el ascenso de Bernal. Uno de los vencedores del domingo agrega: “Bernal tiene su importancia como líder del partido en Caracas, pero los que ganamos no somos de ninguna corriente, solo trabajamos y creemos en la revolución”.

El traspié más sonado en Miranda lo sufrió un diputado ligado al presidente de la AN, Diosdado Cabello. Claudio Farías sucumbió ante Elías Jaua. Una vez se conocieron las postulaciones, trascendió que Farías habría cuestionado la aspiración del exministro de Comunas al considerar que incurría en ventajismo por su condición de miembro de la Dirección Nacional del PSUV. Asimismo, la influencia de Jaua se habría hecho sentir en el circuito 2 de la entidad con la irrupción de Georgette Topalián.

Topalián fue jefa de la campaña de Winston Vallenilla, actual director de TVES, en los comicios por la Alcaldía de Baruta. Se tituló licenciada y doctora en Derecho Constitucional en la Universidad Santa María (USM), y exhibe en su resumen curricular un Doctorado en Justicia Constitucional y Derecho Penitenciario de la Universidad Internacional del Caribe de Curazao, grado que también alcanzó en esa misma casa de estudios el diputado Pedro Carreño en mayo de 2014. La Universidad Internacional del Caribe de Curazao es una institución privada que se fundó el 7 de diciembre de 2001. Hasta el año pasado, en su página web detallaba que tenía como rector al empresario venezolano Vittorio De Stefano, quien fuera vicerrector administrativo de la USM, y como vicerrector de Postgrado a José Gregorio Vielma Mora, gobernador del estado Táchira.


La pupila de Jaua ha trabajado en el Ministerio de Comercio y ha cumplido labores de formación ideológica en Miranda. Ahora le tocará inmolarse en uno de los circuitos más antichavistas de Venezuela, donde se conseguirá con María Corina Machado.

(Publicado en El Estímulo)

sábado, 18 de abril de 2015

Primarias de la MUD: mucho sacrificio, pocas mujeres y un solo independiente

Primero las primarias. Mientras por la vía del consenso los partidos aún discuten sus cuotas en el mapa electoral, en lo que respecta a las internas de la oposición ya las cartas – con nombre y apellido – están echadas.

En total, 110 personas se inscribieron para medirse en las primarias de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) con la mira puesta en ser diputados principales en la futura Asamblea Nacional. La organización que contabiliza la mayor cantidad de representantes en estos comicios es Copei (22), seguida de Voluntad Popular (19) y Primero Justicia (18).

“Inscribir una candidatura en este proceso implica un esfuerzo de organización, razón por la cual es muy difícil que se lancen candidaturas simbólicas o folclóricas”, advierte Roberto Enríquez, presidente de los socialcristianos. Ese sacrificio no solo pasa por la creación de una plataforma política que apoye al abanderado, sino por el pago de la cuota que se fijó para intervenir en esta competencia. Además de ganas, los aspirantes debían tener la suma de 150 mil bolívares para participar en las votaciones.

El artículo 67 de la Constitución Bolivariana establece que “no se permitirá el financiamiento de las asociaciones con fines políticos con fondos provenientes del Estado”. Cerrada legalmente la opción del apoyo oficial, los miembros de la coalición opositora deben meter la mano en sus propios bolsillos para sacar adelante estos comicios.

En algunos casos, los partidos ayudaron a los candidatos a reunir el monto para completar la postulación. En otros, no entregaron ni un bolívar. Copei está en ese último grupo. “Todos ellos buscaron su presupuesto para inscribirse, el partido no pagó ninguna inscripción. Copei no es un partido de corporaciones económicas, este es un partido de carácter misionero, sé de candidatos que hicieron rifas, ‘vacas’, cenas, todos hicieron su esfuerzo”, expresa el portavoz de los verdes.

Acción Democrática tampoco auxilió a ninguno de sus siete abanderados. “Nuestras deficientes finanzas no pueden respaldar a uno solo de nuestros valientes, por lo tanto, están en esta carrera con sus propios hígados”, exclamó un dirigente blanco. Los ocho de Un Nuevo Tiempo marchan en esas mismas condiciones, indicaron desde el partido.

En cambio, Primero Justicia y Voluntad Popular sí socorrieron –en alguna medida- a sus aspirantes. El partido de Leopoldo López aplicó una fórmula “mixta”: “unas inscripciones fueron pagadas totalmente por los candidatos, y otras las cancelamos nosotros o, al menos, contribuimos con una parte”, explican fuentes de la dirección nacional de VP. Los aurinegros no cargaron con el 100% de ninguna postulación, pero sí brindaron respaldo económico a ciertos representantes, al igual que Proyecto Venezuela, que también extendió una mano a sus seis candidatos.

Con las faldas puestas

Tan pronto se conoció que la mayoría de los abanderados de la Unidad surgirían del “consenso”, los diputados Andrés Velásquez y María Corina Machado cuestionaron la medida y alzaron sus voces para exigir más primarias. “Primarias en todos los circuitos, en todas las listas, en todos los estados, es lo que el país está reclamando en esta hora”, declaró la legisladora removida.

Sin embargo, los partidos que encabezan estos dirigentes tienen una presencia modesta en estas elecciones internas. Vente Venezuela, de Machado, cuenta con cinco aspirantes (Bolívar, Monagas, Nueva Esparta y dos en Falcón), mientras que La Causa R, de Velásquez, lleva cuatro (tres en Bolívar y uno en Falcón). En tres circunscripciones, ubicadas en Trujillo, Zulia y Portuguesa, no se realizarán votaciones por falta de aspirantes.

De los 110 que se postularon, 109 gozan del respaldo de algún partido. ¿El único independiente en liza? El veterano Pastor Heydra, ministro de Información del ex presidente Carlos Andrés Pérez y antiguo congresista, que pugnará en Nueva Esparta.

En cuanto al género, en las primarias de la Mesa de la Unidad se registraron 99 hombres y 11 mujeres. “A nosotras se nos hace más difícil la situación de la recolección de finanzas, pues tendríamos que hacer primero un esfuerzo para las internas y, luego, otro para la campaña nacional”, expone Aixa López, secretaria nacional femenina de AD.

López agrega que los circuitos en disputa “no son los más apetecibles”. “Si los circuitos ‘lomito’ hubieran ido a primarias, allí habría participado todo el mundo”, apunta la dirigente del Frente Nacional de Mujeres, que demanda una cuota “no menor de 40%” para las damas en las planchas de la Unidad.

La jefa del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, ha dicho que “esperamos que en las próximas elecciones parlamentarias las postulaciones se puedan hacer con equidad, paridad e igualdad de género”. El Partido Socialista Unido de Venezuela exigió a sus unidades de batalla Bolívar-Chávez (UBCH) postular a dos mujeres y dos hombres por cada cargo a elegir en sus internas, dado que el presidente Nicolás Maduro desea que la mitad de su futura bancada esté compuesta por féminas.

López cree que si ese llamado de Lucena se convierte en una resolución obligatoria, “la unidad no se resquebrajará”. “Exhorto a los hombres de la MUD a que incluyan a las mujeres en las listas y los circuitos que definirán por consenso, no como una imposición sino como un reconocimiento al trabajo que venimos desarrollando para conquistar el cambio que Venezuela requiere”, concluyó.


Nota publicada en El Estímulo