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domingo, 18 de febrero de 2018

Maduro usa a Miami para engatusar a la oposición y legitimar su elección presidencial

El régimen chavista obstaculiza el voto de los venezolanos en el exterior

“Le he dado la instrucción al Canciller de la República Bolivariana de Venezuela para que se proceda de inmediato a abrir el consulado en Miami para que todos los venezolanos se inscriban en el Registro Electoral (RE), plenas garantías, plenos derechos para que todos se inscriban, para que todos voten, bienvenidos a la democracia”, expresó el miércoles el presidente Nicolás Maduro en el acto de apertura del año judicial.
La declaración de Maduro sorprendió a los venezolanos. El régimen chavista ha sido acusado de impedir a los emigrantes inscribirse en el RE y ejercer su derecho al sufragio, partiendo de la premisa de que la mayoría se opone a la revolución bolivariana. Se presume que facilitar este trámite se traduciría en un aumento del caudal de votos para la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
El asunto fue abordado en el proceso de negociación de República Dominicana, que desembocó en un nuevo fracaso. La MUD propuso que el proceso de actualización del RE, tanto dentro como fuera de Venezuela, tuviera una “duración mínima de 15 días continuos”, y que se garantizara “el funcionamiento de los puntos de actualización electoral en cada sede consular”, dejando abierta la opción de ubicar “puntos adicionales”.
El acuerdo planteado por los cancilleres que acompañaron el diálogo, subrayaba que el único documento que se exigiría a los residentes en el exterior para afiliarse y sufragar sería la cédula de identidad “incluso si está vencida”, con la finalidad de eliminar las trabas burocráticas y legales que han impuesto las autoridades para limitar la participación.
El presidente Nicolás Maduro rechazó las demandas de la MUD y la comunidad internacional, y terminó firmando en solitario el 7 de febrero un documento que apenas esboza: “el RE deberá permanecer abierto para las actualizaciones tanto para el interior como para el exterior del país desde el 8 de febrero hasta el 15 de febrero”. Luego, el mandatario dispuso que las jornadas se extendieran del 10 al 25 de febrero.
 Nadie sabe
No existe una estadística oficial reciente sobre la diáspora venezolana. El sociólogo Tomás Páez, experto en el tema, indicó en 2017 que alrededor de 2 millones de connacionales viven en el extranjero. Por su parte, la firma Consultores 21 publicó este año un estudio que lleva ese número hasta los 4 millones de personas.
Más allá de las diferencias en el cálculo y la opacidad del régimen chavista, los expertos coinciden en señalar que la cantidad de votantes registrados en el exterior –unos 111 mil – está muy por debajo del número que debería estar inscrito. Para tener una idea de la brecha, en la consulta popular convocada por la oposición el 16 de julio de 2017 participaron 693.789 residentes en el extranjero, de los cuales 115.519 están en el sur de Florida (Estados Unidos).
Maduro derrotó en 2013 al ex candidato presidencial de la MUD, Henrique Capriles Radonski, por un estrecho margen de 223.599 papeletas. En un escenario reñido, los emigrantes podrían tener en sus manos la elección del Jefe de Estado.
La asociación civil Observatorio Electoral Venezolano (OEV) denuncia que en los últimos cuatro años no solo se pide a los expatriados “requisitos administrativos no contemplados en la ley” para incorporarlos al RE, sino que “algunos consulados suspendieron por largos períodos el proceso de inscripción, negando en las ciudades con mayor número de migrantes la posibilidad de actualizar sus datos”.
“El RE de venezolanos en el exterior ha estado en una especie de suspensión ilegal desde 2012, una medida violatoria de la vigente legislación electoral”, censura el OEV, tras destacar que el adelanto de los comicios para el 22 de abril “opera contra la posibilidad de llevar a cabo, de manera idónea, las diversas etapas involucradas en el proceso electoral”, entre las que resalta la renovación del padrón.
Nicolás, el bueno
¿Cómo puede interpretarse la decisión de Maduro de reactivar el consulado en Miami para la inscripción? El consultor político Edgard Gutiérrez responde de forma lapidaria: “una manera de ‘barnizar’ unas falsas condiciones electorales y que, además, tendría un impacto ínfimo en el resultado final”.
El ex rector del Consejo Nacional Electoral (CNE), Vicente Díaz, explica que “el gobierno necesita que su ‘elección presidencial’ sea reconocida internacionalmente. Eso solo pasará si la oposición participa y reconoce el resultado. Para lograr esa participación, debe mejorar la competitividad de la elección, es decir, tiene que arriesgar, ampliar la ventana de oportunidad para la oposición”.
“El juego de ellos (chavismo) es abrir la ventana tanto como para incentivar la participación, pero no tanto como para que peligre su opción de poder. El juego de la oposición debe ser lograr que la ventana de oportunidad sea tan amplia como para que realmente derive en una opción de poder”, agrega el antiguo directivo del CNE.
Díaz apunta que Maduro “abre el consulado y extiende el RE con el objetivo de que la oposición valore y decida participar, pero confiando en que el abstencionismo que cree en una invasión extranjera o un golpe militar inhiba el uso de esa apertura y, en consecuencia, la gente no se inscriba ni vote”.
El profesor Ignacio Avalos, miembro del OEV, considera que el oficialismo despliega “una finta política para decir que cumple los requisitos electorales”, tratando de sacar provecho del “efecto mediático” de Miami, reconocida como un bastión opositor. “Sin embargo, todo ese proceso lo manejan los consulados, donde no hay funcionarios imparciales. Todo es muy opaco, no hay cómo hacer que esa elección arroje resultados confiable”, finaliza Avalos.

martes, 17 de mayo de 2016

Capriles Radonski: "Maduro tiene que irse por la puerta de atrás, con la revocatoria de su mandato"



El gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, advierte que el video que corre por las redes sociales que muestra la agresión de la que fue víctima el miércoles 11 de mayo en las calles de Caracas, está incompleto. “Esa fue la primera oportunidad, pero en total a mí me echaron gas en la cara tres veces ese día”, comenta el dirigente de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Luego del último ataque, perpetrado por funcionarios policiales que impedían el paso de la marcha que encabezaba con destino al Consejo Nacional Electoral (CNE) en el centro de la ciudad, Capriles Radonski confiesa que por un momento temió haberse quedado ciego. “No veía absolutamente nada”, relata. Sin embargo, a la media hora pasaron los efectos del gas pimienta y recuperó la visión.

Con los ojos despejados y bien abiertos, el excandidato presidencial señala que en este momento solo tiene en la mira un objetivo: la celebración, este mismo año, de un referendo revocatorio para echar del poder al mandatario venezolano, Nicolás Maduro.

- Está claro que el referendo revocatorio no es un asunto de días hábiles y reglamentos, sino de voluntad política. ¿Tiene la Unidad Democrática la fuerza suficiente para ejercer presión y quebrar la resistencia del Gobierno?
- También es de cumplimiento de unos requisitos. El revocatorio está en la Constitución. El revocatorio se podrá realizar si el país lo impone, no solamente la Unidad. El 70% de los venezolanos quiere revocatorio, porque queremos una solución a la crisis que estamos viviendo. Pero ese 70% tiene que movilizarse, porque el Gobierno no quiere y el CNE se está inventando requisitos para que no haya revocatorio. Yo sí creo que el revocatorio será este año, tiene que ser este año. Una cosa es que el Gobierno no quiera y otra cosa es que los venezolanos decidan que sí quieren. Sí, vamos a tener que sortear más obstáculos, ya empezaron a dilatar, la “operación morrocoy”, pero igual pasó el 6 de diciembre, cuando el Gobierno decía que ganaría las elecciones parlamentarias “como sea” y perdieron por paliza.

- Para llegar a la primera planilla –que, en teoría, es el procedimiento más sencillo- diputados tuvieron que encadenarse en el CNE, y hubo agresiones y heridos. Avanzar en este camino puede costar encarcelamientos y hasta muertes. ¿La oposición está dispuesta a correr esos riegos?
- Estamos llevando todo este proceso con una altísima responsabilidad. Nosotros no somos golpistas, los golpes los dan los militares. Nosotros somos demócratas, luchamos con la Constitución y la movilización del pueblo. Si el Gobierno pretende matar, la responsabilidad será del Gobierno. Este es un Gobierno dispuesto a cualquier cosa. La responsabilidad penal es personalísima. Si nosotros estamos pidiendo elecciones, no es culpa nuestra. No es que nosotros nos estamos saliendo de la Constitución, estamos buscando un atajo y el Gobierno tiene que tomar medidas. No, el Gobierno se está saliendo de la Constitución y las leyes, y si lo hace ellos serán los responsables y tendrán que pagar por los crímenes que cometan.

- Qué responde a quienes señalan que como la oposición no pude hacer respetar su triunfo en la AN, ahora está corriendo la arruga hacia un nuevo proceso electoral. ¿Qué garantiza que ahora sí sabrán defender la voluntad popular?
- Hay gente que pide a la oposición algo que no es la oposición. La oposición no tiene tanques de guerra, fusiles, armas. Ni las tiene ni las vamos a tomar porque nosotros no somos esos, somos unos demócratas que frente al tiempo histórico que vive el país nos hemos planteado derrotar democráticamente a un Gobierno que no es democrático. Para poder lograrlo, se necesita la unión. Entonces, ¿que nos ha faltado movilización y reaccionar frente a lo que está pasando con la AN? Sí, y eso es una autocrítica. No es un problema solamente de los diputados, es un problema de todos los venezolanos que elegimos esa AN. Esa AN tenemos que acompañarla, defenderla. El revocatorio ayudará a que efectivamente el país pueda empezar a tener instituciones, que la AN pueda hacer su trabajo. Lo que le falta al Tribunal Suprema de Justicia es declarar inconstitucional la Constitución. En cuatro meses que lleva la AN, ha dictado 14 sentencias en su contra. ¿Qué hacemos frente a eso? Allí está el revocatorio, vamos a tener que hacer que el Ejecutivo termine de cambiar. Si se logra el revocatorio, cambiará el Ejecutivo, tendremos un nuevo Gobierno y empezarán a cambiar los poderes en nuestro país.

- Parece imposible alcanzar una solución política si no hay diálogo entre las partes. ¿Existe algún diálogo tras bastidores o, al menos, la posibilidad de que se inicie ese proceso?
- Aquí nunca ha habido un proceso de diálogo, porque el Gobierno pretende convertir el proceso de diálogo en que tenemos que hacer lo que ellos quieren. O te la calas o te la calas. Eso no es un diálogo. El diálogo pasa por respetar la Constitución, las leyes de la República, la AN, que no haya presos políticos. Aquí no ha habido diálogo ni público ni tras bastidores.

- Hace un par de semanas corrieron rumores sobre un posible diálogo…
- ¿Con la iglesia?

- Sí.
- Ojalá.

- ¿Ha avanzado?
- Que yo sepa, en nada. Ojalá se avanzara. Así como 70% de los venezolanos quiere revocatorio, 70% de los venezolanos también quiere diálogo. Uno no excluye al otro. Si tú me preguntas en qué debería existir el diálogo hoy, respondo, vamos a revocatorio. Me dices, viene la Iglesia. Punto único de la agenda: revocatorio este año. Porque la solución a la crisis en Venezuela es consultando al pueblo. Venezuela no tiene futuro con Maduro.

- Luego de la carta que envió el papa Francisco al presidente Maduro, ¿cómo interpreta y qué espera de la visita del canciller del Vaticano, monseñor Paul Richard Gallagher, a Venezuela este 24 de mayo?
- Que ayude en ese proceso. La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) va a cambiar, está cantado. El presidente Ernesto Samper (secretario general de Unasur) o corre o se encarama, tendrá que ver cómo asumirá la nueva realidad política en la región. Ya se acabó la complicidad, el hacerse la vista gorda frente a los atropellos, Unasur guardando total silencio. ¿Qué le pedimos a Unasur? Revocatorio. Qué le pedí yo a Luis Almagro (secretario general de la Organización de Estados Americanos), cuando conversé con él en estos días por teléfono: la solución de Venezuela está en la Constitución, artículo 72, queremos revocatorio. Nos pidieron 195 mil firmas para iniciar el proceso, recogimos 2,6 millones. Las entregamos en horas Allí tienen todo. No quieren revocatorio, no quieren salida democrática. 
¿Qué quieren, entonces, un golpe de Estado, un estallido social? No lo queremos nosotros. Viene el enviado del Papa. ¿Qué le vamos a pedir? Revocatorio. Que el Gobierno destranque y que entienda que tiene que someterse a un proceso electoral. Fíjate cómo son las cosas. En Brasil, la presidenta Dilma Rousseff en todo este proceso pide consulta al pueblo. ¿Qué pide Maduro? No le consulten al pueblo. Para que veamos las contradicciones, las diferencias. Aquí queremos que le consulten al pueblo, que es lo que dice la Constitución. No estamos pidiendo más nada.

-¿Y la renuncia?
- Cualquier venezolano le puede pedir la renuncia a Maduro, pero es su derecho. Él es el que decide, la renuncia es un acto voluntario. Yo no le estoy pidiendo a él algo que dependa de él. El revocatorio es una opción para el pueblo, para él –una vez activado- es una obligación. No puede obstaculizarlo, eso está en la Constitución. Si él tranca esa vía, qué viene después, qué ocurre en una situación de tensión como la que vive el país. Venezuela es una bomba que puede explotar. Esa es la realidad que se vive en las calles de nuestro país, una tensión social que todos los días crece. El revocatorio significará que las tensiones en el país bajen, esperando un proceso electoral donde el pueblo con su madurez política buscará una solución. Esa solución permitirá elegir un nuevo Gobierno para generar confianza en el país, y vamos a empezar el proceso de recuperación económica de Venezuela.

Capriles Radonski fue agredido con gas pimienta en la marcha del 11 de mayo. Foto:AP


- Usted dice que lo peor que puede pasar es un estallido social o un golpe militar; sin embargo, esas pueden ser las cartas que juegue el Gobierno del presidente Maduro, consciente del control que tiene sobre la Fuerza Armada Nacional (FAN). ¿Cómo evitar esos escenarios?
- La gran pregunta sería: ¿el país acompañaría un golpe del Gobierno, estaría dispuesto a aceptar un autogolpe? Pienso que no. El revocatorio busca evitar cualquiera de esos escenarios. La FAN está muy dividida, fragmentada, no es verdad que está cohesionada, compacta, imposible que lo esté frente a la crisis que vive el país. A veces, la imagen que se hace la gente de la FAN es lo que ve en la cúpula militar corrupta que forma parte de la cúpula del Gobierno, entonces, los ven con discursos muy maduristas, muy gobierneros. Hay gente que se deja llevar por ese discurso de ese enchufado de la cúpula y cree que toda la FAN es así, pero no es así. 
El Gobierno puede pasearse por esos escenarios, la pregunta es si tiene la fuerza para lograrlo. Pienso que no, ni el país lo acompañaría. Quizás el Gobierno juega al estallido porque cree que en ese escenario, distinto al golpe, puede estar en una posición privilegiada para administrar el estallido y con ello colocarse en una posición de control absoluto del país, mientras deja a un lado cualquier tipo de proceso electoral porque hay un escenario de conmoción y revuelta. Creo que jugar a eso es muy peligroso porque un estallido social barre todo, incluyéndolos a ellos. El Gobierno subestima la situación social del país, cree que Maduro puede seguir saliendo en cadena diciendo tres estupideces y que esto puede mantenerse así. También difiero de eso. El país es una bomba, si estalla, nos estalla a todos. ¿Qué debemos hacer? Evitar que estalle. ¿Cómo lo evitamos? Referendo.

- El tuit que envió el encarcelado líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, reconociendo su esfuerzo por el revocatorio, ¿puede interpretarse como una especie de tregua luego de las diferencias públicas que han sostenido?
- Nunca ha habido algo como para una tregua. Hemos tenido posiciones distintas y eso es normal. La gente no tiene que asustarse porque haya diferencias. Lo importante es que las diferencias siempre se resuelvan con debate, propuestas, no que terminen en un tema de guerra sucia entre grupos. Eso sería ponernos de espaldas al país. Aquí se necesita el esfuerzo de todos, de Leopoldo López, del alcalde Ledezma, de Rosales, son 70 presos políticos que hay en el país. El revocatorio no es mío, le pertenece al pueblo venezolano. 
¿Que yo fui el proponente? Aquí nadie está buscando un premio para ver quién lo propuso primero. Las agendas individuales hay que ponerlas a un lado. Este no es el momento, aquí no estamos decidiendo quién será candidato, ni el Presidente de la República. Aquí estamos decidiendo si Venezuela sigue en esta situación o si cambiamos a Venezuela. ¿Quién va a ser después? No tengo duda de que la Unidad tendrá cómo resolver eso. Hay sectores interesados siempre en generar intrigas, rencillas que no existen. Las diferencias y las coincidencias se conocen. No hay forma de lograr un cambio en Venezuela que no incluya a los pobres. Allí es donde he puesto todo mi trabajo y esfuerzo. Hay gente en la oposición que no lo ve así, que no le gusta meterse para los barrios. Para mí, allí es donde está el reto más grande que tiene este país en las próximas décadas, que es cómo Venezuela reduce la pobreza.

- Usted propuso el revocatorio. Si gana, seguro se colocará en una buena posición para liderar el país. Pero si fracasa…
- No es un cálculo individual. En las luchas, en la vida, se gana y se pierde. Si logramos el revocatorio, lo ganamos. El revocatorio es una victoria del pueblo, eso lo sabe el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), por eso ellos no quieren revocatorio. El PSUV prefiere irse del poder por un golpe, por algo que pase. Maduro preferiría irse por un golpe, por eso juega a trancar la vía popular, porque sabe que la vía popular es un adiós para siempre. Maduro tiene que irse por la puerta de atrás, no podemos dejar que se victimice, tiene que irse por la puerta de atrás, que es la revocatoria de su mandato. Mi proyecto no es yoísta, personalista. Creo que la clave de lo que viene en Venezuela es desmontar ese personalismo, ese yoísmo, y tener un proyecto colectivo, el proyecto y el Gobierno de todos. Esa es la clave, no el caudillo y la reverencia. Dentro de la oposición también hay de eso y no lo comparto. La clave en la vida es que si usted pierde, debe saber levantarse. A mí me ha tocado caerme y levantarme, y aquí estoy. Voy a dar todo para que este país tenga el cambio que quiere la mayoría de los venezolanos.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Diputados chavistas y opositores confiesan que ahora son más pobres y que el sueldo no les alcanza

Oferta de empleo. Se busca persona que esté dispuesta a recibir desde una mentada de madre hasta un puñetazo en el ojo por expresar sus ideas. En caso de que el interesado resida en el interior del país, tendrá que arreglárselas para venir a Caracas al menos tres días a la semana. Además, tiene que estar consciente de que su oficina será un verdadero campo de batalla y de que si la mayoría de sus compañeros de trabajo se molestan, pueden enviarlo a la cárcel. Remuneración: equivalente al 30% de la canasta básica familiar.

A primera vista, la vacante no parece muy apetecible. Pero algo debe tener. De lo contrario, no se entendería el afán de 1.799 venezolanos que sueñan con ocupar ese cargo. Según el Consejo Nacional Electoral, ese es el número de candidatos que se medirán el próximo 6 de diciembre en las elecciones parlamentarias.

En la actualidad, un diputado percibe un sueldo base de 29.686,72 bolívares. El paquete mensual es superior, incluyendo gastos de representación, transporte y alimentación, dependiendo de la región de origen del representante. Uno del estado Zulia puede llegar a cobrar hasta Bs. 48.999,81, mientras que los caraqueños deben conformarse con Bs. 42.099,81. Como en el caso de todos los trabajadores del país, ese monto total sufre las deducciones que impone el marco legal vigente.

Aunque es imposible seguirle el ritmo a la inflación venezolana, el pago básico de los legisladores ha ido incrementándose progresivamente en 2015. En enero pasado, recibían Bs. 17.005,60. Cuatro meses después, en junio, el comprobante marcaba Bs. 26.987,92. Ahora esperan que su presidente, Diosdado Cabello, les conceda el aumento de 30% que el jefe de Estado, Nicolás Maduro, decretó en octubre. “Eso viene seguro, está acordado”, afirman confiados en los pasillos de la Asamblea Nacional (AN). De ser así, los miembros de la Cámara terminarán el periodo casi en Bs. 40 mil.

Por el suelo
Recibo de pago de un diputado de Caracas para enero de 2015


El ingreso básico de los asambleístas está muy por debajo del tope que impone la Ley Orgánica de Emolumentos, Pensiones y Jubilaciones de los Altos Funcionarios y Altas Funcionarias del Poder Público, publicada en Gaceta Oficial el 12 de enero de 2011. El artículo 8 de la norma establece que los parlamentarios –al igual que el Presidente de la República y sus ministros, los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, los rectores del CNE y los máximos jerarcas del resto de los poderes públicos- recibirán un “monto equivalente a doce salarios mínimos corno límite máximo de emolumentos mensuales”.

El salario mínimo trepó este mes hasta Bs. 9.649, es decir, que los diputados podrían cobrar Bs. 115.788. Sin embargo, el texto legal citado advierte que “el incremento del salario mínimo nacional no implica el aumento del monto absoluto de los emolumentos establecidos en las escalas de sueldos y salarios, así como del sistema de beneficios sociales de los altos funcionarios, altas funcionarias, personal de alto nivel y de dirección del Poder Público y de elección popular”.

A diferencia del común de los mortales bolivarianos, los legisladores no pueden “matar tigres”. El artículo 197 de la Constitución apunta que “están obligados u obligadas a cumplir sus labores a dedicación exclusiva”. A su vez, la mencionada Ley de Emolumentos les prohíbe “percibir remuneraciones o asignaciones, cualquiera sea su denominación o método de cálculo, tengan o no carácter salarial o remunerativo, distintos a los establecidos expresamente” en esta norma.

Con esos ingresos, los parlamentarios deben intentar cubrir una canasta básica familiar que en septiembre alcanzó Bs. 97.291,86, según los cálculos del Centro de Documentación y Análisis Social (Cenda) de la Federación Venezolana de Maestros.

No llegan

Recibo de pago de un diputado del estado Zulia correspondiente a la última quincena de octubre de 2015
“Nosotros tenemos que pasar mínimo tres días en Caracas a la semana. Muchos deben pagar pasajes de avión, hotel, comida, taxis… a veces tenemos que hacer una recolecta para ayudar a algún colega y en el caso nuestros suplentes es peor, porque ganan mucho menos –cobran por sesión asistida”, relata un representante de la bancada de la Unidad.

La Ley de Emolumentos equipara a los asambleístas con rectores, magistrados y demás jefes de los poderes públicos. No obstante, el opositor sostiene que esa igualdad no pasa del papel. “Ellos cobran más y tienen bonificaciones especiales, vehículos asignados, choferes y guardaespaldas”, compara.

El diputado Ángel Medina (PJ-Miranda) subraya que “más del 60% de la dieta mensual que percibimos se gasta en venir a las sesiones de la AN. Pasajes de avión o por tierra, hospedaje y alimentación se comen prácticamente todo el sueldo”.

Medina, quien ahora busca la reelección por el estado Bolívar, explica que “un diputado no tiene ni teléfonos asignados, ni vehículos, ni escoltas ni una oficina digna donde atender a sus electores”. A su juicio, algunos de sus colegas rojos que gozan las mieles del poder son los responsables de transmitir la imagen del “diputado millonario”. “Con escoltas de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y carros lujosos”, espeta.

“Esta AN pasará a la historia no solo por desconocer la institucionalidad, negando a la minoría la posibilidad de sentarse en la junta directiva y violando la distribución equitativa de las comisiones permanentes, sino por quebrantar el derecho que tenemos los parlamentarios a una remuneración justa que facilite el desempeño de nuestras funciones”, manifiesta Rodolfo Rodríguez (AD-Anzoátegui).

No es el recibo de pago lo que anima a un ciudadano a competir por una curul de la Cámara. Rodríguez lo tiene claro. Sin embargo, indica que un sueldo tan precario “hace prácticamente imposible asumir los costos de traslado, hospedaje y alimentación”. En su opinión, esto configura “un ejemplo más del maltrato e irrespeto que sufrimos por adversar a este Gobierno antidemocrático”.

Un hueco en el bolsillo

Cuando se le pregunta por los privilegios que supuestamente disfrutan los miembros de la bancada roja, un diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) responde: “serán algunos”. “Tenemos camaradas de Portuguesa, Yaracuy y Aragua que se vienen en autobús a la capital. Los de Delta Amacuro también la pasan mal, con ese sueldo es difícil vivir”, asevera.

Los representantes del PSUV tienen la ventaja de que el hotel Alba Caracas les brinda una tarifa preferencial, pero el legislador consultado se queja de la calidad del servicio. “A veces hasta le falla el aire acondicionado”, refunfuña.

El parlamentario Braulio Álvarez (PSUV-Yaracuy) dice que el hecho de percibir “la dieta más baja de todos los diputados del mundo” les insufla “mucha moral” para continuar con su trabajo. “Nosotros viajamos a las regiones sin esperar por los viáticos, la AN no descansa”, enfatiza el constituyente de 1999.

Dejando a un lado las diferencias políticas, Álvarez reconoce que sus pares de la oposición también deben hacer sacrificios para cumplir con sus responsabilidades. Igualmente, admite que “los diputados activos y jubilados han hecho solicitudes de mejora” a Cabello, quien habría atendido con prudencia estas peticiones para evitar “cualquier acción de descalificación que pueda surgir del pueblo ante un ajuste de dieta”.

Jesús Montilla (PSUV-Falcón) lo confiesa sin ambages: “puedo decir que yo me empobrecí en estos cinco años en mi patrimonio personal”. Mas no se lamenta. “Tengo 37 años militando y nos tocó trabajar durísimo antes de la llegada del comandante Hugo Chávez para tener presencia política. Nunca tuvimos cargo de representación que nos diera aunque sea para los gastos”.

Antes de arribar al Palacio Federal Legislativo, Montilla gobernó el estado Falcón entre 2000 y 2008. “Puedo decirte que las diferencias son abismales. Como gobernador tienes el poder ejecutivo, manejas recursos, construyes, inauguras, ves el trabajo concreto. En la AN el trabajo es más de debate político, no manejas recursos, a veces sientes impotencia. Uno ve como con ingenuidad algunos diputados nuevos hablan de hacer obras, grandes proyectos, cuando evidentemente esa no es la función de un diputado. O lo hacen por ignorancia o por demagogia”, observa el dirigente falconiano.

Esas “diferencias abismales” no son comprendidas fácilmente por la población, que se acerca a los diputados buscando soluciones inmediatas a sus problemas. “Yo soy esposo de la gobernadora (Stella Lugo) y la gente siempre llega haciendo muchísimos planteamientos. Tengo que decirles que como parlamentario no tengo recursos, y lo que uno tiene como sueldo lo gasta en pasajes, en hospedaje, en la comida, y a duras penas alcanza. Por ejemplo, yo viajo a Caracas por carretera, no en avión. Además, están los gastos personales de familia”, comenta Montilla.

Otra que ha visto mermadas sus finanzas personales es Nancy Ascencio (PSUV-Bolívar). “Ahora tengo menos de lo que tenía antes”, revela. Aunque resalta que en los últimos años, bajo la administración de Cabello, “hemos recibido mejores remuneraciones”.

“La gente cree que nosotros somos millonarios, pero a quien le gusta este trabajo lo hace sin importar nada. Yo siempre digo que no tengo tanques de agua ni cocinas que regalar, lo que sí hay es conciencia que debemos despertar”, declara Ascencio repitiendo a la perfección el discurso oficial.

Los peores

Con la finalidad de promover un debate interno y sustentar sus reclamos, un diputado de la Unidad realizó en abril de este año un cuadro para comparar los ingresos mensuales de los legisladores venezolanos con los percibidos por sus similares de doce países.

Aplicando la tasa del Sistema Marginal de Divisas (Simadi) del momento, el asambleísta obtuvo los siguientes resultados:
-          Argentina: Bs. 893.485,50
-          Bolivia: Bs. 477.691,50
-          Chile: Bs. 3.084.853,50
-          Colombia: Bs. 2.358.000
-           México: Bs. 1.375.500
-          Paraguay: Bs. 1.415.979
-          Perú: Bs. 2.169.949,50
-          Alemania: Bs. 1.572.000
-          España: Bs. 987.255,30
-          Francia: Bs. 1.375.500
-          Inglaterra: Bs. 1.161.708
-          Italia: Bs. 1.965.000
    
    En abril de 2015, un legislador del Zulia sumando su sueldo básico (Bs. 17.005,60) y los gastos de representación (15.488,09) percibía Bs. 32.493,69. Un ejercicio más tortuoso para los afectados, sería convertir  en dólares el sueldo básico actual (Bs. 29.686,72) tomando como referencia los distintos tipos de cambio vigentes.
-        Preferencial: 4.712 dólares.
-        Sistema Complementario de Administración de Divisas: 2.474 dólares.
-        Simadi: 149 dólares.

-        Dólar Today: una lágrima.

Constancia emitida por la Secretaría de la Asamblea Nacional a solicitud de un diputado del estado Carabobo que refleja su dieta básica mensual




Nota publicada en Clímax

lunes, 17 de noviembre de 2014

¿Por qué el chavismo está dispuesto a negociar con la oposición en la AN para escoger al nuevo CNE?

Diosdado Cabello apuntó, pero no disparó. "Yo no tengo complejos. Vamos al TSJ, que si puede lo más, puede lo menos. Reconocemos que no tenemos las dos terceras partes, pero no hay ningún acuerdo con la derecha venezolana; esa no existe", exclamó el presidente de la Asamblea Nacional el pasado 30 de septiembre.
Sin embargo, hubo acuerdo. El 21 de octubre, los bandos enfrentados se entendieron en la AN, designaron al Comité de Postulaciones Electorales (CPE) y mantuvieron dentro de la Cámara el proceso de renovación parcial del Consejo Nacional Electoral.
Para evitar que la pelota cayera en manos del Tribunal Supremo de Justicia, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) tuvo que ceder. La oposición exigía un reparto paritario de los diez representantes de la sociedad civil que integrarían el CPE, pero al final aceptó que el chavismo se llevara seis.
¿Por qué la MUD permitió que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se saliera con la suya? La respuesta es sencilla: La Unidad no quiere que los rojos declaren la "omisión legislativa", figura que dejaría bajo el control del TSJ la selección de los sustitutos de los rectores Tibisay Lucena, Sandra Oblitas y Vicente Díaz.
Si los magistrados entraban en acción cuando apenas se estaba discutiendo la composición del CPE, quedaba servida la escena para aplicar la vía rápida: en cuestión de días y sin necesidad de debate público, el PSUV y sus togados habrían "resuelto" este asunto, facilitando el plan de adelantar las elecciones parlamentarias de 2015.
La oposición aspiraba a intervenir en el debate, razón por cual "retrocedió" con la finalidad de avanzar hacia la pelea en la Cámara por los tres nuevos miembros de la directiva del ente comicial. El chavismo tiene la mayoría del CPE, con 12 (6 diputados y 6 ciudadanos) de sus 21 miembros. No obstante, los rojos atendieron la petición de la Unidad y entregaron a sus adversarios la vicepresidencia de esa instancia, cargo que ocupa el ex vicerrector académico de la Universidad Central de Venezuela, José María Cadenas.

Ley y credibilidad

La MUD tiene sus motivos para luchar porque la escogencia de los rectores electorales se desarrolle en la AN. Ahora, cabe preguntarse: ¿por qué el chavismo – o Cabello – también prefiere que el Poder Legislativo asuma esta tarea, en lugar de abrirle el camino a los integrantes del TSJ?
El diputado Orlando Zambrano (PSUV-Apure), miembro del CPE, expresa que la fracción del Gobierno se ciñe a lo establecido en la Constitución y la Ley Orgánica de Procesos Electoral para sacar adelante la renovación parcial del CNE.
"Si saltamos el proceso que fija la norma, no estaríamos apegados a la ley y habría comentarios de que el CNE no es un árbitro confiable. Creemos que esto debe hacerse de la manera más transparente", subraya Zambrano. El legislador reconoce que, hasta el momento, han podido sellar acuerdos con la oposición para mantener vivo el debate en la Asamblea Nacional.
Con respecto a la posibilidad de que logren el pacto final para nombrar a los reemplazantes de Lucena, Oblitas y Díaz, el parlamentatrio rojo es cauto. "Quien dirige a la derecha venezolana no está en el terreno, su dirección estratégica está en el imperio norteamericano. En ese caso, pudiera ser una de sus estrategias torpedear o retrasar el proceso, para decir que las próximas elecciones serían ilegítimas porque los rectores tienen sus periodos vencidos, y así descalificar a la institución. Nosotros, en cambio, insistimos en cumplir el proceso como está establecido en la Constitución", ratificó.
El politólogo Jesús Silva opina que el PSUV está apostando por "la legitimidad constitucional y la credibilidad política" para la designación del árbitro. "Si los rectores son escogidos por vía excepcional, mediante el TSJ, el mecanismo es perfectamente constitucional; pero habrá nacido un CNE con deficiente credibilidad y políticamente no tendrá suficiente prestigio ante la población para conducir exitosamente las parlamentarias y eventos venideros", apostilla Silva, abogado constitucionalista que se identifica como militante de la revolución bolivariana.

Agenda propia

La consultora Carmen Beatriz Fernández advierte que 2015 será "un año sumamente complicado", donde previsiblemente convergirán el aumento de las restricciones económicas y la caída de los precios del petróleo. "Lo único que puede aliviar las tensiones sociales y políticas es que tengas elecciones y que los actores políticos clave acudan a las mismas con unos niveles mínimos de garantía", sostiene Fernández, directora de Datastrategia.
Partiendo de esa premisa, la experta plantea que al Gobierno le conviene escoger a los nuevos rectores respetando las competencias del foro parlamentario. "Sin esa garantía, la situación del país se puede crispar mucho más", alerta.
"A Diosdado no le gusta el diálogo con la oposición, pero le entretiene", apunta un legislador de la Unidad al preguntarle sobre la disposición del chavismo a negociar con sus detractores la composición del CNE. Luego, remata con otro acertijo: “Si tú fueses Diosdado y eres el presidente de la AN y el primer vicepresidente de partido, ¿soltarías esa designación de los rectores?”.
Más allá de "cuidar las formas" frente al país y la comunidad internacional, un veterano dirigente de la Unidad observa que "la renovación de los poderes públicos es una muestra de poder dentro del oficialismo". Desde esta perspectiva, la omisión legislativa dejaría a Cabello al margen de una decisión fundamental y daría el poder a la jefa del Tribunal Supremo de Justicia, Gladys Gutiérrez, "ficha del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores", acota la fuente.
Sobre ese tablero rojo, la MUD moverá sus fichas. Los distintos actores del chavismo saben que los votos opositores son necesarios para ungir a los rectores. Mientras sigue este juego desde el propio terreno, el diputado de la Unidad señala: "Quizás los factores del Gobierno estén obligados esta vez a ser más generosos con nosotros".